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Campusby Dealio

Colegio de demostración

Colegio Demo Dealio

Un colegio completo, con sus 350 niños, sus maestras y sus mamás. Ninguno existe: los inventamos para que usted pueda abrirlo todo sin arriesgar a nadie.

Secciones
26
Alumnos
350
Papás y mamás
322
Maestros
34
Ya entran
37
Avisos
17

Sede Central · Ciclo 2026 · cifras leídas del colegio demo en este momento

Cada quien ve lo suyo

La mamá de Ana no puede ver a los hijos de nadie más. No porque la pantalla se lo esconda: porque no hay camino.

  • 01

    Dirección

    Sube la lista del colegio, manda avisos y ve quién los leyó. Es la única que puede confirmar que una lista entre.

  • 02

    Docente

    Ve a los alumnos de su grado y a nadie más. Manda un aviso a los papás de su clase sin armar un grupo de WhatsApp.

  • 03

    Familia

    Ve a sus propios hijos y los avisos que les tocan. Nunca aparece otra familia, ni por error ni a propósito.

  • 04

    Estudiante

    Ve su grado y lo que le mandaron. Solo lo suyo, y eso es a propósito.

  • 05

    Clínica Escolar

    Abre la ficha médica del alumno que atiende: alergias, condiciones y a quién llamar. La familia propone, la clínica decide. Dirección ve que pasó algo, no qué tiene el niño.

  • 06

    Bienestar y Orientación

    La maestra pide apoyo y recibe qué hacer en el aula. Expedientes confidenciales y notas clínicas con resguardo estricto.

Nada entra sin que alguien diga que sí

Ahora mismo este colegio tiene una lista esperando. Al revisarla aparecieron dos mamás con el mismo número de teléfono —lo más normal del mundo cuando son hermanos— y Campus se detuvo a preguntar. Pudo haber metido los 376 datos que sí estaban bien y dejar las dudas para después. No lo hizo: una lista a medias es peor que una lista que espera.

Datos listos para entrar376
Dudas esperando que alguien decida2

La lista queda esperando. Nada cambia hasta que alguien del colegio resuelva las dudas. Y si algo entró y no debía, se deshace todo de una sola vez.

Un aviso que sí llega

Dirección mandó 17 avisos, uno por grado. Cada aviso queda dirigido a las personas que estaban en ese grado ese día: quien se inscriba mañana no verá avisos viejos, y quien se haya ido sigue apareciendo en el registro. De 63 personas, 24 ya lo abrieron.

Y no es un número decorativo: el colegio ve exactamente quién abrió y quién no, para poder llamar a los que faltan en vez de dar por hecho que todos se enteraron.

¿Y los datos de mi hijo?

El teléfono y el correo que da al colegio no quedan guardados en ninguna parte. Campus los convierte en una huella que no se puede revertir y borra el original. Esa huella sirve para una sola cosa: darse cuenta de que dos anotaciones son de la misma persona. Ni siquiera nosotros podemos leer su número.

  • Su teléfono y su correo no quedan guardados
  • Ningún papá puede ver los datos de otra familia
  • Ningún dato de esta demostración es de un niño real

¿Y si fuera su colegio? Póngale los nombres de sus grados y sus maestras: se lo armamos en una llamada.

ENTRE Y CAMÍNELO

Seis personas,
seis pantallas distintas.

Es el mismo colegio y el mismo dato. Lo que cambia es hasta dónde llega cada quien. Entre por donde quiera —no hace falta cuenta— y compare.

Ningún niño, ninguna familia y ninguna nota de este colegio existen: los inventamos para que usted pueda abrirlo todo. Y nada de lo que toque acá se guarda.